Escapades
Benifallet, un rincón entre el Ebro y las montañas
Hay lugares que invitan a bajar el ritmo, a pasear sin prisas y a disfrutar del paisaje. Benifallet, en la comarca de la Baix Ebre, es uno de ellos. Situado a orillas del río Ebro y rodeado de montañas, este pequeño municipio combina naturaleza, historia, gastronomía y rincones con mucho encanto.
Es un destino perfecto para una escapada de un día o para pasar un fin de semana tranquilo, especialmente para quienes disfrutan de los pueblos con personalidad y de las actividades al aire libre.

Un pueblo con historia
El origen de Benifallet está ligado a su privilegiada ubicación junto al Ebro. El río ha sido durante siglos una importante vía de comunicación y una fuente de vida para las poblaciones de sus alrededores.
Pasear por el núcleo antiguo permite descubrir algunas de sus calles y edificios tradicionales, además de disfrutar de diferentes miradores y rincones desde los que contemplar el paisaje. La iglesia parroquial y las calles del pueblo forman parte de ese ambiente tranquilo que caracteriza a Benifallet.
Pero si hay algo que define este municipio es su relación con el río. El Ebro acompaña buena parte del paisaje y ofrece la posibilidad de realizar diferentes actividades relacionadas con la naturaleza y el agua.
Una vía verde para disfrutar del paisaje
Uno de los grandes atractivos de la zona es la Vía Verde, que aprovecha el antiguo trazado ferroviario que comunicaba diferentes localidades de las Terres de l'Ebre con el interior de Aragón.
Hoy es un recorrido muy popular para hacer a pie o en bicicleta, ya que atraviesa paisajes de gran belleza y permite descubrir antiguos túneles, viaductos y estaciones ferroviarias.
La antigua estación de Benifallet es uno de los puntos más conocidos del recorrido.
Desde aquí podemos comenzar una agradable ruta y disfrutar de un paisaje en el que se mezclan montañas, bosques, campos de cultivo y el curso del río.
No es necesario ser un gran deportista para disfrutar de la Vía Verde. Lo importante es adaptar el recorrido al tiempo y a las ganas de caminar de cada uno.
Una opción sencilla es realizar un tramo y regresar después, disfrutando tranquilamente del entorno.
Las Coves Meravelles
Otra de las visitas imprescindibles son las Coves Meravelles, un auténtico espectáculo de la naturaleza situado muy cerca del municipio.
En su interior descubriremos un mundo de estalactitas, estalagmitas, columnas y otras formaciones creadas lentamente por el agua durante miles de años. La visita permite conocer diferentes salas y observar cómo la naturaleza ha ido transformando la roca con el paso del tiempo.
Las cuevas mantienen una temperatura bastante estable durante todo el año, por lo que además de ser una visita interesante, también resultan especialmente agradables durante los meses más calurosos.
Es recomendable consultar previamente los horarios de visita, especialmente si viajamos fuera de temporada.
El Ebro, siempre presente
El río Ebro es otro de los protagonistas de esta escapada. Su paso por Benifallet crea un paisaje especialmente bonito y ofrece diferentes posibilidades para disfrutar del entorno.
Podemos simplemente acercarnos al río y pasear, contemplar el paisaje o buscar un lugar tranquilo para descansar. También existen actividades relacionadas con el kayak, piragüismo y otras propuestas de turismo activo, siempre dependiendo de la temporada y de las condiciones del río.
Para quienes prefieren una experiencia más relajada, navegar por el Ebro es también una forma diferente de conocer el paisaje y descubrir el entorno desde otra perspectiva.
Naturaleza y agricultura
Los alrededores de Benifallet muestran el paisaje tradicional de las Terres de l'Ebre, con campos de cultivo, montañas y zonas de vegetación mediterránea.
La agricultura ha tenido siempre una gran importancia en la zona y entre sus productos destacan los cítricos, especialmente las naranjas y mandarinas, además de otros cultivos mediterráneos.
En determinados momentos del año, el paisaje cambia de color y resulta especialmente agradable recorrer las carreteras y caminos que rodean el municipio.
¿Y para comer?
Después de caminar, visitar las cuevas o recorrer parte de la Vía Verde, llega el momento de sentarse a la mesa.
La gastronomía de la zona está muy relacionada con los productos de las Terres de l'Ebre y con la cocina tradicional.
El arroz, el pescado del Ebro, las carnes, las verduras y los productos de proximidad forman parte de una cocina sencilla pero llena de sabor.





